Saltar al contenido

Cómo saber de dónde llegan tus clientes sin ser experto en análisis

Tres formas sencillas de anotar el origen de cada prospecto y una rutina mensual de diez minutos para decidir dónde poner tu tiempo y tu dinero.

Portada: un embudo de varias etapas con la última resaltada.MEDICIÓN · ORIGEN07

MediciónPublicado 3 min de lecturaKILOS

Mucha gente que vive de sus servicios no sabe de dónde le llegan sus clientes. Sabe que unos vienen por recomendación, otros por Instagram y a algunos “no sé, me encontraron”. El problema aparece cuando hay que decidir: ¿pongo tiempo en publicar más, invierto en anuncios o sigo pidiendo recomendaciones? Sin un dato, se decide por costumbre.

La buena noticia es que no necesitas herramientas complicadas. Necesitas anotar una sola cosa, siempre en el mismo lugar: el origen de cada persona que te escribe.

Lo que sí vale la pena medir

Hay muchas métricas, pero para un negocio pequeño bastan cuatro cantidades por origen: cuántas personas escribieron, cuántas respondieron tus preguntas, cuántas agendaron y cuántas se volvieron clientes. Con eso ya ves qué canal trae más gente y cuál trae mejor gente, que no siempre es el mismo.

Cuatro cantidades por origenEmbudo de cuatro etapas, de mayor a menor: escribieron, respondieron tus preguntas, agendaron y se volvieron clientes. Se anota cada cantidad por origen.01EscribieronAnota el origen de cada persona.02Respondieron tus preguntasQuedaron calificadas.03AgendaronTienen una cita.04Se volvieron clientesEl dato que más importa.
Cuatro cantidades por origen

Método 1: preguntar

Es el más barato y, bien usado, el más honesto. En la primera conversación, o al agendar, pregunta: “¿Cómo supiste de mí?”. Si usas un formulario, agrégalo como una pregunta con opciones y un espacio para otra respuesta.

Su límite es que las personas recuerdan mal. Alguien que te vio en una publicación, luego te buscó en Google y al final le hablaron de ti puede responder cualquiera de las tres. Anótalo tal como lo dijo, sin forzarlo a una sola opción.

Método 2: un enlace distinto para cada lugar

Si tienes un enlace a tu página o a tu WhatsApp, en lugar de usar el mismo en todos lados, crea uno distinto para cada lugar: uno para tu perfil de Instagram, otro para tu firma de correo, otro para un anuncio. Los enlaces pueden llevar al mismo destino y aun así mostrar de cuál vino la visita. Muchas herramientas para páginas lo hacen con un parámetro al final de la dirección.

Funciona muy bien con anuncios y publicaciones, porque no depende de la memoria de nadie. No sirve para las recomendaciones, que no pasan por un enlace.

Método 3: un mensaje inicial distinto

Es un truco útil para WhatsApp. Si el botón de tu página abre un chat con un texto ya escrito, puedes cambiar ese texto según el lugar: “Hola, vengo de Instagram y quiero información” frente a “Hola, vi su anuncio”. Cuando llega el mensaje, ya sabes de dónde viene sin preguntar.

Dónde anotarlo

En un solo lugar y con las mismas palabras. Si ahora escribes “IG”, luego “Instagram” y después “redes”, a fin de mes no podrás sumar nada. Define una lista corta de orígenes (por ejemplo: recomendación, Instagram, Facebook, Google, anuncio, evento, otro) y úsala siempre. Si tu herramienta lo permite, que sea una etiqueta, no un texto libre.

La rutina de diez minutos al mes

  1. Cuenta cuántas personas escribieron por origen durante el mes.
  2. De ellas, cuántas agendaron y cuántas se volvieron clientes.
  3. Anota qué origen trajo más personas y cuál trajo más clientes. Si no coinciden, ahí hay una enseñanza.
  4. Decide una sola cosa que harás distinto el mes siguiente: más de lo que funciona o menos de lo que no.
La revisión mensual, de principio a finFlujo de cuatro pasos: contar por origen, ver quién agendó y quién compró, comparar canales y decidir una sola cosa distinta para el mes siguiente.01Contar pororigenQuién escribió.02Ver quiénagendó y quiéncompró03CompararcanalesCantidad frente acalidad.04Decidir unasola cosaPara el messiguiente.
La revisión mensual, de principio a fin

Cómo leer los números sin engañarte

Imagina que dos canales traen cada uno diez personas a tu agenda, pero de un canal se vuelven clientes cuatro y del otro, uno. Por cantidad de mensajes parecen iguales; por resultado, no. Por eso conviene mirar el recorrido completo y no solo el primer mensaje.

Cuidado también con los meses con pocos datos. Si en un mes llegaron seis personas, una más o una menos cambia mucho la lectura. Espera a juntar varios meses antes de concluir algo.

Lo que no se mide, pero cuenta

Hay clientes que llegan por una conversación en una comida o por un comentario de alguien que no vas a identificar nunca. No todo cabe en una tabla. Lo útil es tener claro qué parte sí puedes ver, y decidir con eso sin fingir que ves el resto.

Si quieres empezar hoy mismo: elige un lugar para anotar, define tu lista de orígenes y pregunta, desde la próxima persona que te escriba, cómo supo de ti.

Volver al blog

Sigue leyendo

Portada: círculos concéntricos con puntos sobre el mayor, que sugieren un ciclo de revisión.SEGUIMIENTO · PROSPECTOS03

Seguimiento3 min de lectura

Prospecto que dejó de contestar: cómo retomar sin acosar

Un calendario de mensajes espaciados, con un propósito distinto cada vez, para retomar una conversación sin presionar.

Portada: una bandeja de mensajes con burbujas de chat que se alternan a ambos lados.IA · ASISTENTE08

Inteligencia artificial3 min de lectura

Qué puede y qué no puede hacer un asistente de IA en tu WhatsApp

Un repaso realista de lo que un asistente de IA hace bien por tu negocio, lo que no debería hacer solo y cómo pasar la conversación a una persona.

¿Quieres ver cómo quedaría en tu negocio?

Si quieres que cada prospecto llegue con su origen anotado, agenda una demostración y vemos cómo se haría en tu negocio.